miércoles 8 de julio de 2009

EL COMITÉ OSCAR ROMERO DE ZARAGOZA, MANIFIESTA:



RESISTENCIA EN HONDURAS



Resulta vergonzoso lo que actualmente está ocurriendo con el pueblo Hondureño, es una muestra más de la destrucción sistemática del Estado de derecho y de la política. Este grave atentado a la democracia, obedece a la lógica de las fuerzas del poder económico que quiere seguir aprovechando el fenómeno de la globalización para desarmar el poder del Estado y ponerlo al servicio de sus intereses.

No cabe duda que este golpe de estado surge como respuesta a la aplicación del nuevo modelo social que empieza cobrar “forma” en América Latina. Son en cierta manera los “pataleos” que el sistema dominante lanza como un berrinche, ya que no se resigna a aceptar el declive de su hegemonía, que al parecer de todo el pueblo está llegando a su fin. Sin embargo llama mucho la atención ver como el sistema hegemónico que ha impuesto sus nefasta políticas neoliberales durante mucho tiempo en Latinoamérica, se sirve de diferentes medios (todos falsos y maquiavélicos) para intentar justificar su legitimidad, hay que recordar también que todos estos medios fueron fácilmente manipulados en etapas anteriores de nuestra historia, lo que supuso una violación sistemática de la voluntad de los pueblos ya que ellos eligen democráticamente a sus representantes.

En medio de toda esta desazón, pienso que estamos ante el principio de una etapa esperanzadora para nuestros pueblos y regiones, empezamos a visualizar con claridad suficiente los signos de agotamiento del viejo sistema capitalista caduco. Vientos frescos y nuevos empiezan a soplar en todo el continente latinoamericano, la etapa del cambio ha llegado, las nuevas formas de entender la política y la democracia parece que han tenido su plena acogida y se ha insertado en el corazón de nuestros pueblos (al menos eso parece). Estamos asistiendo a un hecho inédito en la democracia de nuestro continente, una democracia en la que vemos que los movimientos sociales y populares han cobrado fuerza, estamos cosechando lo que sembraron nuestros profetas y mártires en Latinoamérica, estamos asistiendo al despertar colectivo de la conciencia del pueblo oprimido. Los que no tenían voz son la voz del pueblo en Honduras, es una voz que debe ser atendida y escuchada por todos, principalmente por las grandes organizaciones mundiales, una voz que clama justicia e igualdad en nuestro continente. A estas voces que se levantan unidas en señal de protesta debemos unirnos todos ya que es tarea de todos luchar contra la injusticia, la pobreza, la desigualdad en el mundo entero.

No debemos admitir, ni aceptar lo que está ocurriendo actualmente en Honduras, puede crear un precedente peligroso para todos los gobiernos (de izquierdas) en América latina, dada la actual situación en países hermanos como el Salvador, Guatemala, Ecuador, donde los militares, al servicio de las grandes oligarquías aún conservan mucho poder y por décadas constituyeron regimenes dictatoriales.

Llego el momento de ayudar, apoyar y reforzar la resistencia de los movimientos populares Hondureños, llego el momento de hacer un llamado a la rebelión popular, es hora de hacer frente a las elites sociales tradicionales, que son los herederos de los conquistadores, son los dueños y los amos de las tierras, dueños de los medios de comunicación social y de muchas otras cosas, son ellos los que no quieren que se de una autonomía nacional (quieren seguir dependiendo del sistema hegemónico capitalista) ya que verían mermadas su prebendas y sus beneficios, son ellos los que quieren mantener el nivel de pobreza de injusticia y de subdesarrollo en nuestro continente, son ellos, los que mediante su discurso mentiroso, hacen siempre lo contrario de lo que dicen, con la finalidad de quedar bien de cara a la galería.


Es hora de despertar del sueño aletargado que nos envuelve, que nos hace ser insensibles frente a los problemas de los demás, llego la hora de tender nuestra mano amiga y solidaria a todo el pueblo Hondureño que ha visto mancillada su constitución, la cual será limpiada mediante la restauración inmediata de su presidente elegido democráticamente, respetando su soberanía y la voluntad de quienes lo eligieron para que guíe el destino de su pueblo.



Por: José Baldeón Rosero, teólogo ecuatoriano colaborador del Comité Romero de Zaragoza

jueves 2 de julio de 2009

DENUNCIAN MALOS TRATOS DE POLICÍA ESPAÑOLA



Alma Vilches
Redacción www.diariocolatino.com

El pasado 23 de junio, Israel Villalta Flores y un grupo de 25 personas más sufrieron maltrato físico y verbal, por miembros de migración al realizar un viaje de carácter turístico y pretender pasar una semana de vacaciones en España.


A criterio de Villalta, tal situación es un hecho racista debido a la procedencia y el país de origen de los turistas.


«A todos los latinoamericanos, los españoles no nos quieren, y esta situación es un atropello a nuestros derechos humanos, ya que en lo personal sufrí maltrato de parte de la gente de migración. A una misionera cristiana no le proporcionaron su medicamento, pese a que es diabética y era necesario que lo tomara, pues se ponía en riesgo la salud de la persona», agregó.


El denunciante manifestó que alrededor de 25 a 30 personas latinoamericanas que pretendían viajar al país español les fue negada la entrada en el aeropuerto de Madrid, por lo cual fueron detenidos para investigar la situación y el motivo de viaje, sin embargo, a todos les fue denegada la petición y fueron deportados a sus países de origen.


Asimismo, afirmó que todos los detenidos, entre los que se encontraban chilenos, brasileños, costarricences, entre otros, fueron maltratados verbalmente por el personal de migración. “Nos decían que éramos perros y hasta a la hora de la cena nos insultaron, ya que otros cristianos y yo queríamos hacer una oración para dar gracias a Dios por los alimentos y nos maltrataron, aún hasta para tomar agua, decían que era muy cara para desperdiciarla en nosotros», dijeron.


Según documentos entregados a Villalta por autoridades españolas, la entrada a dicho país le fue negada por no contar con el trámite adecuado que justificara el motivo y condiciones relativas a la estancia en España, a pesar que cuando adquirió su vuelo, la aerolínea no le informó de la mencionada documentación.


«No me dejaron entrar porque no contaba con una carta de invitación por parte de algún residente en España y no contar con suficiente dinero en efectivo para realizar el viaje, pese a que se presentó en el lugar la persona que me brindaría alojamiento y alimentación, me detuvieron, al igual que mis pertenencias y el dinero que con que realizaría el viaje», relató Villalta.


Sin embargo, en la nación española buscó ayuda del cónsul salvadoreño, pero no recibió ninguna respuesta a su petición. Por el momento, Villalta desea dar a conocer la situación de violación a los derechos humanos que sufrió, y no descarta buscar el apoyo de la Fiscalía General de la República, la Embajada de España en El Salvador y el Ministerio de Relaciones Exteriores.

viernes 26 de junio de 2009

HONDURAS NO ESTÁ SOLA


Con el luchador pueblo hondureño, el equipo de Eternos Indocumentados, se solidariza en estos momentos difíciles, en el que la oligarquía, trata por todos los medios, de ejecutar un Golpe de Estado, a raíz de la consulta democrática que su presidente, Mel Zelaya, está promoviendo para este próximo domingo 28 de junio.

Al pueblo del gran Francisco Morazán le decimos: hermanos catrachos, resistan que no están solos, millones de personas en todo el continente haremos lo que sea necesario para evitar que la burguesía hondureña lacaya de los yankees, tome el poder por medio de la fuerza.

Venceremos!!


martes 23 de junio de 2009

AYUDEMOS AL COMPA HUGO


Manuel Gil
Colaborador Diario Co Latino-Sonsonate.

Un llamado a la Solidaridad: ¡Salvemos al compa Hugo!

En la colonia Sensunapán de la ciudad de Sonsonate, reside un joven de nombre Hugo Balmore Trigueros de 34 años de edad, quien siempre ha mostrado cualidades de amistad, buen humor y servicio a todas las personas que le conocen. Él vive con su familia, la cual esta integrada por su madre Ana de Trigueros, su padre Mario Trigueros, su hermana Lizzette Trigueros y su sobrina Melany Monserrat Trigueros, sus otros dos hermanos habitan en el norte de nuestro continente. Ellos se ganan la vida por medio de un pequeño negocio familiar, se trata de una panadería denominada “Pan Mario´s”.

Lamentablemente, hace seis años le fue detectada la enfermedad insuficiencia real crónica, esta consiste en que sus riñones no funcionan correctamente, es decir que ha perdido la capacidad de procesar los desechos de su organismo, por lo cual ha sido sometido a una hemodiálisis y más recientemente a una diálisis ambulatoria, lo que ha permitido su sobrevivencia.

Sin embargo, en lo últimos días ha sufrido una recaída, debido a una infección peritoneal, por eso ha tenido que ser internado en un centro de salud, determinándose, que una solución viable y que podría mejorar su estado, es encontrar una persona que pueda donarle un riñón, para esto es menester que sea compatible con el tipo de sangre de Hugo, el cual es A1RH Positivo, además de someterse a diversos exámenes que determinen su buen estado de salud y posibilitar el trasplante.

Por su parte, Mario Trigueros, padre de Hugo manifestó: “hago un llamado al corazón de mi pueblo, de mi gente, que puedan ayudarme a salvar y prolongar la vida de mi hijo, recordemos las palabras de Jesucristo: no hay amor mas grande que el que da la vida por su prójimo. De antemano agradezco su solidaridad”.

Según los expertos en esta materia, un nuevo riñón pudiera permitirle a Hugo vivir con menos problemas de 15 a 20 años. El o la donante debe saber, que es posible vivir perfectamente con un solo riñón y que su cuerpo luego de la cirugía volverá a la normalidad.

Para las personas que tengan la disponibilidad de solidarizarse con Hugo, su familia pide se comuniquen al tel. 2450-0411 de 6:00 a.m. a 9:00 p.m. para poder explicarles el procedimiento a seguir.

lunes 1 de junio de 2009

SE LE SALUDA EXCELENTÍSIMO SR. PRESIDENTE FUNES.


01 de junio 2009. - El periodista Carlos Mauricio Funes Cartagena, de 49 años, se convertirá hoy en el primer presidente izquierdista de la historia de El Salvador, cuando reciba los atributos del gobierno de parte del actual mandatario, Antonio Saca.

Funes, candidato del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN, evolución política del grupo guerrillero homónimo que participó de la guerra civil salvadoreña entre 1980 y 1992), ganó las elecciones del 15 de marzo pasado con 51,2 por ciento de los votos.

De la ceremonia de asunción participará la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien mantendrá con el nuevo presidente un encuentro bilateral ese mismo día, informó la agencia noticiosa italiana ANSA.

Son 72 los países que confirmaron el envío de delegaciones y se espera la presencia de 16 jefes de estado, entre ellos los de Bolivia y Brasil, Evo Morales y Luiz Inácio Lula da Silva, respectivamente.

También asistirán, entre otros, los príncipes de España, Felipe de Borbón y Leticia Ortiz, y el canciller argentino, Jorge Taiana.

El presidente electo nació en San Salvador el 18 de octubre de 1959 y realizó sus estudios primarios en el Colegio Centro América y secundarios con los jesuitas del externado San José, donde años después se desempeñó como profesor.

Siguió con los jesuitas al continuar estudios superiores de letras en la Universidad Centroamericana José Simeón Canas (UCA).

En 1986 se inició como periodista en el Canal 10, estatal, y pasó al año siguiente al Canal 12, donde se iniciaban los noticieros televisivos.

En 1991 condujo el Centro de Audiovisuales y la Radio de la UCA y al año siguiente regresó al Canal 12 para dirigir el programa "Entrevista Al Día", que comenzó a darle popularidad por el estilo incisivo de sus preguntas.

Al mismo tiempo se desempeñó como corresponsal de la cadena de televisión estadounidense CNN.

El 19 de febrero de 2005 fue despedido del Canal 12, para entonces propiedad de TV Azteca, y sus admiradores realizaron protestas frente a la empresa y en varios lugares del país.

El 11 de noviembre de 2007 fue proclamado candidato a la presidencia por el FMLN.

Funes se casó tres veces, primero con Marleni Velasco, con quien tuvo tres hijos -uno de ellos, Alejandro, fue asesinado en 2007 en París-, y luego con Regina Canas, con la que tiene un hijo.

Su actual esposa es la brasileña Vanda Pignato, con quien tuvo un hijo enviado a Brasil durante la campana presidencial, a raíz de amenazas.

Salvador Sánchez Cerén, vicepresidente electo, nació en la vecina ciudad de Quezaltepeque el 25 de junio de 1944 y fue el noveno de 12 hijos. En esa ciudad estudió la primaria y se graduó como profesor en la Escuela Normal Alberto Masferrer.

Recién graduado de maestro se convirtió en dirigente de la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños, gremio que libró duras batallas para conseguir prestaciones que les eran negadas a los docentes.

Fue uno de los cinco comandantes del FMLN, con el seudónimo Leonel González, y combatió en las zonas rurales donde las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), de las que provenía, mantenían predominio y control.

Al convertirse el FMLN en partido político legal, Sánchez Cerén fue elegido diputado de la Asamblea Legislativa, donde también se destacó como jefe de su sector.

El año pasado publicó el libro autobiográfico "Con sueños se escribe la vida".

El FMLN fue fundado el 10 de octubre de 1980, cuando se fusionaron cinco organizaciones político-militares que buscaban llegar del poder por la vía armada.

La guerra dejó unos 70.000 muertos después de 12 años de lucha abierta, hasta la firma de los acuerdos de paz, el 16 de enero de 1992, entre el entonces presidente Alfredo Cristiani y la comandancia del FMLN.

www.aporrea.org

viernes 22 de mayo de 2009

UN DIÁLOGO CON ROQUE DALTON Y LENNIN DESDE EL SIGLO XXI

Lennin y Roque, Roque y Lennin. Ambos miembros de nuestra cofradía anticapitalista y antiimperialista.

La historia en ayuda de las futuras rebeldías

Hace cuatro décadas Roque Dalton apeló al viejo militante salvadoreño Miguel Mármol para desenterrar y desempolvar una historia de rebeldía olvidada. No reconstruyó su testimonio para ganar una beca ni para coronar una tesis universitaria. Con ayuda de Mármol, Roque fue en busca del pasado para así iluminar el presente y cargarlo de energía. De esta manera pretendía conjurar los fantasmas del quietismo, el “realismo”, el culto de “lo posible” y la impotencia política que levanta altares paganos a la sempiterna “correlación de fuerzas objetivas”.

Atravesados por esa misma inquietud espiritual y con intenciones análogas hoy recurrimos a Roque para pedirle socorro, inspiración, consejo y guía. Ahora le toca a él dar testimonio, aportar experiencias, reflexiones, pensamientos y sugerencias políticas, para así ayudar a una nueva generación a salir del impasse político y el desconcierto ideológico en que nos sumergió el neoliberalismo.

Lenin y el poder

Después de las derrotas insurgentes de los 60 y los genocidios militares de los 70, de la socialdemocratización y el posmodernismo de los 80, del desprecio de fundaciones y o­nGs por el marxismo revolucionario y la cooptación desfachatada de los 90, Roque nos ofrece nuevamente la fruta prohibida. “Es conveniente leer a Lenin”, nos sugiere, “actividad tan poco común en extensos sectores de revolucionarios contemporáneos”.

Pero su consejo para las nuevas generaciones de militantes no queda detenido allí. Burlón, incisivo, irónico y mordaz, Dalton pone el dedo en la llaga. Luego de los relatos posmodernos y de aquellas tristes ilusiones que pretendían “cambiar el mundo sin tomar el poder”, Roque nos provoca:

“Cuando usted tenga el ejemplo de la primera revolución socialista hecha por la «vía pacífica», le ruego que me llame por teléfono. Si no me encuentra en casa, me deja un recado urgente con mi hijo menor, que para entonces ya sabrá mucho de problemas políticos”.

A contramano de modas académicas y mercantiles, cruzando las fronteras tanto de la vieja izquierda eurocéntrica como de los equívocos seudolibertarios y falsamente horizontalistas de las o­nGs, la propuesta radical de Roque Dalton acude presurosa a llenar un vacío. Su relectura de Lenin nos permite responder los interrogantes que a nuestro paso nos presenta la esfinge. Roque focaliza la mirada crítica y la reflexión teórica en el problema fundamental del poder, desafío aún irresuelto por los procesos políticos contemporáneos de nuestra América. Tras varias décadas de eludir, ocultar o silenciar ese nudo problemático de todo pensamiento radical, recuperar la perspectiva antiimperialista y anticapitalista de Roque puede ser de gran ayuda para someter a crítica las mistificaciones y atajos reformistas del posmodernismo, disfrazados con jerga aparentemente —sólo aparentemente— libertaria.

La redacción de este libro

El puntapié inicial para la redacción de esta obra iconoclasta y provocadora responde a una invitación de un reconocido intelectual cubano, el poeta Roberto Fernández Retamar, director de Casa de las Américas. En 1970, al cumplirse 100 años del nacimiento de Lenin, Fernández Retamar convoca a varios poetas a escribir sobre él. De los muchos trabajos seleccionados, se eligen dos, uno de Roque y otro del intelectual haitiano René Depestre.

Esa puntada inicial, redactada en La Habana, se fue entretejiendo posteriormente con múltiples materiales que Dalton va acumulando para su investigación sobre la obra del principal teórico de la filosofía de la praxis —según lo definiera Antonio Gramsci.

Aquella primera redacción acerca de Lenin se termina de completar recién tres años más tarde, en julio de 1973, en Hanoi, Vietnam del norte. El libro nace entonces en La Habana y concluye en Vietnam. Un itinerario geográfico que es también político, índice expresivo de lo que Roque concibe como actualidad del leninismo.

El propio autor aclara al final del último poema de su libro, el “Ensayo de himno para la izquierda leninista”, que su texto queda, adrede, inconcluso. Lo concibe como una obra abierta a los avatares de la revolución latinoamericana y a las nuevas lecturas que eventualmente se derivarán sobre Lenin en el futuro (su aclaración textual dice: “Poema inconcluso —mientras viva el autor”).

Una reflexión de madurez

Dentro del arco de variación de su propia obra, Un libro rojo para Lenin constituye un texto de madurez.

Una vez que culmina, en 1965, su primera investigación sociológica y política —en forma de libro monográfico— sobre la historia de El Salvador, Roque comienza su tarea de maduración ideológica y radicalización política. Intentando trazar un puente directo entre Farabundo Martí y la estrategia fidelista-guevarista continental, el poeta aprovecha su estadía en Praga durante 1966 para husmear y reconstruir los testimonios orales de Miguel Mármol sobre la insurrección comunista de 1932. Esos testimonios fueron recogidos en extensas entrevistas —recogidas en forma manuscrita, sin grabador— a lo largo de tres semanas de mayo y junio de 1966.

De esa tarea rigurosa y obsesiva tarea saldrá el texto sobre la insurrección de 1932 y la masacre que la aplastó. De ese trabajo se publicaron fragmentos por primera vez, en enero de 1971, en el Nº 48 de la revista cubana Pensamiento Crítico con el título “Miguel Mármol: El Salvador 1930-1932”. Más tarde, ya muerto Roque, se publicó el libro completo en forma póstuma. Fue en 1983. El libro llevaba por título Miguel Mármol. Los sucesos de 1932 en El Salvador y fue editado por Casa de las Américas.

En una etapa posterior de este trabajo intelectual y ensayístico, Roque se mete hasta las orejas en los debates políticos abiertos por Regis Debray en la segunda mitad de los años ’60. De allí saldrá el libro polémico Revolución en la revolución y la crítica de derecha, donde el salvadoreño realiza su propio balance crítico sobre las absolutizaciones y unilateralidades de Debray, mientras al mismo tiempo ajusta cuentas con lo que denomina “la derecha del movimiento comunista latinoamericano” que por entonces arremetía contra Debray como una vía indirecta, menos comprometida y con menor costo político, para atacar a Fidel y al Che e impugnar a la Revolución Cubana.

De modo que Un libro rojo para Lenin no es una obra juvenil, producto de alguien entusiasmado y con voluntad, pero inexperto y recién llegado. Por el contrario, en la trayectoria biográfica e ideológica de Roque Dalton constituye la coronación de una prolongada búsqueda política (siempre nutrida y entrecruzada con experimentaciones poéticas y militancia política) que comienza investigando la propia historia insurreccional de El Salvador en los años ’30 y continúa más tarde con la polémica sobre la estrategia de la lucha armada en América Latina de los ’60.

Su lectura-diálogo-collage sobre Lenin conforma entonces el punto maduro de llegada de esas indagaciones previas y el paso necesario que Roque emprende como plataforma ideológica de su incorporación activa a la lucha armada en su propio país.

El estilo de Roque: la ironía como arma

Al entablar una batalla ideológica de largo aliento contra todo un abanico de reformismos Roque logra conjugar un contenido revolucionario con una forma de expresión que violenta las cristalizaciones habituales del discurso de izquierda. Su estilo disruptivo, heterodoxo, iconoclasta, no es ajeno al contenido que pretende transmitir. No tiene sentido congelar una forma de expresión ni atarse a un solo género si se pretende transmitir un mensaje rebelde que rompa con los clichés y lugares comunes que impidieron durante décadas aprovechar y utilizar el inmenso arsenal teórico proporcionado por Lenin. Las rebeldías deberían estar, entonces, en ambos polos de la ecuación, en la forma y en el contenido, no sólo en este último.

De este modo, Roque lleva a la práctica en su escritura ensayística los recursos que ya había empleado en su poesía. La cultura revolucionaria se vuelve más eficaz y adquiere mayor poder de fuego (y de convencimiento) cuando más irónica y mordaz.

Esa ironía, tan propia y característica de su escritura, le ayuda también a reírse, o al menos, a perderle el respeto a los géneros discursivos tradicionales. En ese sentido reaparece una y otra vez, en cada página de su libro, una pregunta que no por tácita resulta menos operante: ¿por qué la polémica ideológica no puede ser poética?, ¿por qué una obra poética debe renunciar a su proyección ideológico política?

Al saltar por sobre los géneros, Roque combina poemas, relatos, anécdotas y hasta documentos históricos con las instrucciones de Lenin para realizar un sabotaje, emplear una molotov, asaltar una comisaría, construir un ejército revolucionario. En su conjunto, la obra constituye un inmenso collage en el que se integran materiales ensayísticos, biográficos, documentales, poéticos y pedagógicos.

Dentro de ese collage, en la aproximación a Lenin y en la crítica del reformismo que pretendió manipularlo, deformarlo o directamente rechazarlo, intervienen numerosas voces con las que él concuerda y polemiza.

Roque lo fue construyendo como un diálogo inacabado. En sus páginas aparecen también sus oponentes, personajes inventados que, desde el horizonte de la vieja izquierda metropolitana y eurocéntrica, intentan poner en duda la lectura leninista que, en clave latinoamericana, su autor nos propone.

Si bien es innegable que los personajes del diálogo-collage son múltiples, también es evidente que ese elenco numeroso cuenta con dos protagonistas centrales e inequívocos: Lenin y Roque, Roque y Lenin. Ambos, miembros activos de nuestra cofradía antiimperialista y anticapitalista. Hacerlos hablar significa incorporarlos al juego, involucrarlos en la resolución de nuestros desafíos políticos actuales y nuestros interrogantes abiertos. Leer el libro implica, entonces, participar en el diálogo.

Pero el collage de Roque no es posmoderno, pues su propuesta de lectura-escritura tiene ejes y contornos netamente definidos, habitualmente despreciados y vilipendiados por el llamado «pensamiento débil». En primer lugar, la historia, especialmente la de la América Latina, aunque también la de otras revoluciones antiimperialistas y anticapitalistas del mundo subdesarrollado. En segundo lugar, la ideología. En tercer lugar, el sujeto y, finalmente, en cuarto pero no en último lugar, la revolución. El collage de Dalton, repleto de retazos polifónicos, no tiene entonces nada que ver con la fragmentación entrecortada de un videoclip posmoderno, donde las partes coexisten yuxtapuestas sin un sentido articulador que las ordene y les otorgue una dirección.

En esa articulación de historia, ideología, sujeto y revolución, el relato no corre únicamente por cuenta de Roque. Junto a la suya, se oyen también otras voces, permaneciendo el collage abierto y expresamente inconcluso como la misma revolución continental y la propia historia del marxismo latinoamericano en los cuales este libro se inserta.

La forma collage y el traspaso permanente de género en género no son las únicas notas definitorias de esta escritura. Al mismo tiempo debemos registrar su humor, no como algo aleatorio o coyuntural, sino como un registro fundamental de toda la obra de Roque Dalton.

El humor de Roque, por ejemplo, intercala sin ningún tipo de advertencia al lector, en medio de una rigurosa explicación de nuestro común amigo y compañero Fernando Martínez Heredia sobre el marxismo ruso, los terroristas populistas, Plejanov y el joven Lenin, la frase de la canción de Carlos Puebla: “pero entonces llegó el comandante y mandó a parar”. Una irrupción sin aviso que desconcierta al lector y, como aquella viejas técnicas teatrales que utilizaba Bertolt Brecht en su dramaturgia, despiertan al espectador y lo zarandean para que tome distancia del relato y así avance críticamente en la conciencia.

O también, aquella referencia a Gramsci y a su vínculo con la Internacional Comunista de su obra Un libro levemente odioso donde Roque, en lugar de escribir 275 páginas repletas de notas al pie y documentos de archivo, resume su explicación con frases de… ¡un bolero!: “¿Qué le dijo el movimiento comunista internacional a Gramsci? No tengo edad, no tengo edaaaad para amarte….”.

El humor de Roque se convierte así en una herramienta desacralizadora, un modo permanente de acercarse al marxismo y en particular a Lenin evitando toda momificación, alivianando hasta corroer y disolver el peso del bronce que durante décadas aplastó su mensaje rebelde.

En medio de la risa y la ironía, Roque nos invita a pensar en voz alta, a reflexionar codo a codo y fraternalmente entre compañeros, manteniendo al mismo tiempo una ácida y agria polémica con los enemigos burgueses.

¿Lenin? ¿Cuál?

Después de investigar sobre la historia remota de El Salvador, de reconstruir la insurrección comunista de 1932 y de ajustar cuentas con todo el affaire Debray, Roque se vuelca a Lenin. No es casual. Los sectores más afines a la Unión Soviética y al llamado “tránsito pacífico” al socialismo invocaban su figura —con no poco cinismo—como antídoto frente a todos los “izquierdismos”, principalmente el del Che Guevara y sus seguidores latinoamericanos.

¿Cuál es el Lenin que aquí nos acerca Roque? Pues el Lenin del trabajo clandestino, el de la insurrección, el de la revolución y el de la lucha por el poder. En esta elección no hay arbitrariedad alguna sino una perspectiva político-ideológica inequívoca. El gran presupuesto de Roque se asienta en una cosmovisión que concibe al marxismo de manera viva, inflamable, como una teoría de la rebelión y no como una doctrina académica muerta asentada en una recopilación de citas “sagradas” tranquilizadoras. Según Roque
“nos interesa muchísimo más el Lenin de la toma de Petrogrado y el Lenin que nos llega a través del Che Guevara y el general Giap, que el lenin (genial, sin duda) de la NEP o el Lenin que nos llega a través del informe sobre los éxitos de la última cosecha de trigo en Ucrania”.

La aproximación a Lenin está dada por la historia, la del propio Lenin y la de sus lectores actuales, con problemas diversos a los de 1917 pero para los cuales el acudir al pensamiento del gran bolchevique puede resultar sumamente útil y provocador. De allí que Dalton, sucinto y económico, defina de la siguiente manera: “El leninismo es un complejo resultante de la historia, no una penetrable bola de acero”.

En esa aproximación a Lenin, que no por ser activa y en perspectiva deja de ser objetiva, no por tomar partido deja de ser rigurosa y estricta, no por elegir un perfil de abordaje deja de tomar en cuenta los documentos y la investigación historiográfica, Roque Dalton aclara a cada paso desde donde habla y contra quien habla. Sus interlocutores polémicos están abiertamente mentados en el poema “Contra quien es este libro”. Además de oportunistas, allí los clasifica —una vez más, irónicamente— como “full backs de la burguesía”, aquellos que acusan de “blanquismo” a la naturaleza y a la historia o creen que la gran obra de Marx consiste en haber prevenido a la clase obrera contra el revolucionarismo excesivo.

Si está claro con quién es la polémica, también son nítidas las acusaciones que Roque pretende contestar. Están enumeradas en el poema titulado “En la polémica nos dicen”. Esto es: anarquistas, bandoleros, extremistas, terroristas, antisociales…

Si hubiera que resumir en una sola categoría de la historia política del movimiento socialista todos esos insultos, ese concepto sería el de “blanquismo”, referencia despectiva que remite al líder conspirador francés del siglo XIX Auguste Blanqui.

Roque se propone rescatar a Lenin (y con él a todo el marxismo revolucionario que no sirve de pasto de consumo académico) de las acusaciones de “blanquismo”, pero también de otras que suelen acompañarlo: “aventurerismo”, “putshchismo”, “romanticismo”, “jacobinismo” y “babuvismo” (referencia despectiva que remite a Graco Babeuf).

Todos estos epítetos, acuñados por la socialdemocracia de fines del siglo XIX y empleados por el stalinismo prosoviético durante la década de 1960 para insultar al Che, a Fidel y a los jóvenes revolucionarios que seguían a Cuba fueron reflotados durante la década de 1980 y 1990, entonces de la mano de ex comunistas arrepentidos y socialdemócratas subsidiados por fundaciones alemanas o norteamericanas. Tanto en 1890, en 1967 como en 1980-1990 el objetivo de su uso era el mismo: rechazar a cualquiera que se proponga ir más allá de los límites y protestas permitidas por el sistema de dominación capitalista.

Toda la polémica ideológica entablada por Roque Dalton se propone precisamente defender la legitimidad política del pensamiento revolucionario latinoamericano y hacer jugar a Lenin en esa disputa, no como dogmático censor que reta con el dedo autoritario en alto a los jóvenes izquierdistas sino como ácido impugnador del reformismo, la enfermedad senil del comunismo.

El Lenin que nos aproxima Roque, a través de discursos históricos, artículos o testimonios de investigadores, es el del revolucionario que propone a los jóvenes fabricar molotov, organizar células clandestinas de combate callejero, el que recomienda pensar mejor qué hacer frente a las elecciones antes de participar en ellas con los ojos cerrados y bajo cualquier circunstancia, el que enseña el camino de la lucha frontal y armada contra los organismos de inteligencia y represión…

¡Pero Lenin, el más grande de todos, no está solo en este libro! Lo acompañan el Che Guevara, Fidel Castro, el general vietnamita Giap (que se cansó de derrotar y humillar a varios ejércitos del imperialismo japonés, francés, yanqui…), Ho Chi Minh, Antonio Gramsci, György Lukács. Y obviamente no podía faltar el diablo…

Roque, Lenin y el diablo

Sí, en Un libro rojo para Lenin aparece León Trotsky. Roque extracta y reproduce fragmentos de su célebre Historia de la revolución rusa (el mismo libro que Ernesto Guevara se llevó para leer, extractar y anotar en Bolivia en 1966). Aquella voluminosa obra en la cual el fundador del Ejército Rojo bolchevique subraya las fuertes deudas que el marxismo revolucionario mantiene con Blanqui, sin obviar las diferencias recíprocas.

Hoy en día, en el siglo XXI, resultan más que útiles, seductores y sugerentes estos fragmentos de Trotsky sobre la violencia revolucionaria y el arte de la insurrección, inteligentemente extraídos e incorporados por Roque. Sirven sobremanera para compararlos con la obsesión pretendidamente “antifoquista” (en realidad espontaneísta y reformista) de Nahuel Moreno [Hugo Miguel Bressano] y algunos otros dirigentes trotskistas latinoamericanos menos conocidos que han terminado convirtiendo a Trotsky en un vulgar apologista de la participación electoral a toda costa y a cómo dé lugar.

Aunque el blanco predilecto de Roque Dalton es, principalmente, la seudo ortodoxia oportunista de los soviéticos y el reformismo estalinista —por ejemplo de Victorio Codovilla y Rodolfo Ghioldi, dos dirigentes del PC argentino a quienes cuestiona con nombre y apellido en su otro libro Revolución en la revolución y la crítica de derecha—, el radio de alcance de sus polémicas llega más allá de ese espacio restringido. La lúcida reconstrucción de Roque Dalton deja bien en claro que León Trotsky se sentiría mucho más a gusto en compañía de los guevaristas latinoamericanos, “izquierdistas” y “románticos”, que con las instituciones burguesas y las elecciones parlamentarias a las que tristemente lo han querido maniatar durante las últimas décadas en algunos de nuestros países.

¿Qué adopta Roque de Trotsky? Pues aquello según lo cual lo más difícil de resolver en una situación revolucionaria es el problema del sujeto colectivo y el papel activo de los revolucionarios. En ese contexto, entre las principales trabas a remover, Trotsky identifica a la maquinaria institucional y sus habituales acusaciones de “blanquismo” utilizadas por la propaganda reformista para rechazar y demonizar a las corrientes de izquierda no institucionales.

En ese sentido, a Roque Dalton le llamó poderosamente la atención la forma en que el creador del Ejército Rojo bolchevique define al “blanquismo”. Según el autor de Historia de la revolución rusa, reproducido por Dalton, por blanquismo debe entenderse, no una desviación elitista, militarista o conspiradora del socialismo sino, por el contrario, “la esencia revolucionaria del pensamiento marxista”. No es casual que Roque se haya detenido en este párrafo de Trotsky, ya que en América Latina las corrientes más moderadas del movimiento comunista emplearon el término de “blanquismo” para descalificar a Fidel y al Che.

Al poner en discusión la visión falsamente apologética de Lenin, que lo convertía en una momia de mausoleo más preocupada por la “coexistencia pacífica” entre diversas potencias a nivel internacional y por la gobernabilidad interna de cada estado a nivel nacional, que en incentivar futuras rebeliones populares, Dalton también realiza un beneficio de inventario sobre la teoría del partido. “El partido de Lenin es un partido de combate”, afirma. Su misión no es garantizar la paz (de los poderosos y los cementerios) sino encaminar a la juventud y la clase trabajadora “para la toma del poder”.

No es casual que las diversas organizaciones de la izquierda salvadoreña, pocos años después de que Roque escribiera este libro, se encaminaran —unidas en el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN)— hacia la lucha armada y la lucha revolucionaria por el poder. Justamente, hacia el final del volumen, Roque reproduce un fragmento periodístico que da cuenta de la actividad político militar de las FPL (Fuerzas Populares de Liberación Farabundo Martí, una de las principales expresiones que años después conformarían el FMLN). Marca de esta manera una línea de acción práctica en la política salvadoreña de aquellos días.

Lenin desde el marxismo latinoamericano

El poeta salvadoreño se propone nada menos que traducir a Lenin a nuestra lengua política, a nuestra idiosincrasia, a nuestra historia, insertándolo en lo más rebelde y radical de nuestras tradiciones revolucionarias. No es aleatorio que en su reconstrucción apele a otras experiencias de revoluciones en países del Tercer Mundo: la atrasada Rusia, la periférica China, Vietnam, Cuba, El Salvador… El Lenin de Roque se viste de moreno, de indígena, de campesino, de cristiano revolucionario, de habitante de población, villa miseria, cantegril y favela, además de obrero industrial, moderno y urbano. La suya es una lectura ampliada de Lenin, pensada para que sea útil ya no exclusivamente en las grandes metrópolis del occidente europeo-norteamericano sino principalmente en el Tercer Mundo, única manera de mantenerlo vivo y al alcance de la mano en las rebeliones actuales de América latina.

Esa perspectiva permite comprender la dedicatoria del libro que aunque está cargada de afecto y admiración, implica también una definición política, ya que Roque lo dedica “A Fidel Castro, primer leninista latinoamericano, en el XX aniversario del asalto al Cuartel Moncada, inicio de la actualidad de la revolución en nuestro continente” . Esa dedicatoria a Fidel retoma puntualmente la tesis central del libro de Lukács sobre Lenin [véase nuestro estudio preliminar a G. Lukács: Lenin, la coherencia de su pensamiento. La Habana, Ocean Sur, 2007].

Algunos de los problemas prioritarios que Un libro rojo… aborda tienen que ver con el carácter de la revolución latinoamericana y las vías (“tránsito pacífico”, confrontación directa, “no tomar el poder…”, etc.). Pero el abanico de problemas no se detiene allí. Pretende ser más extenso.

Lectura sobre las lecturas

La obra de Roque tiene como objetivo fundamental pensar y repensar qué significa el leninismo para y desde América latina. Su reflexión merece ser balanceada y contrastada con otras aproximaciones análogas realizadas en América Latina.

En primer lugar, con el “leninismo” construido por Victorio Codovilla y Rodolfo Ghioldi, dos de los principales exponentes argentinos de la corriente latinoamericana prosoviética. Estos dos dirigentes comenzaron a ser hegemónicos dentro del Partido Comunista argentino (PCA) a partir de 1928, cuando ya hacía diez años que éste se había fundado. Alineados en forma férrea con la vertiente de Stalin en el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), Codovilla y Ghioldi pasaron a dirigir, de hecho, la sección sudamericana de la Internacional Comunista (IC). Desde allí combatieron a José Carlos Mariátegui, difundieron sospechas sobre Julio Antonio Mella y criticaron duramente a todo el movimiento político-cultural de la Reforma Universitaria nacido en Córdoba.

Cuarenta años más tarde, durante los años 60, Codovilla y Ghioldi volvieron a repetir la misma actitud de aquellos años 20, rechazando y combatiendo la nueva herejía que emanaba entonces de las barbas de Cuba. Desde ese ángulo, construyeron una pretendida “ortodoxia” leninista desde la cual persiguieron a cuanto “heterodoxo” se cruzara por delante. Lenin, en este registro stalinista rudimentario se convierte en un recetario de fórmulas rígidas, propiciadoras del “frente popular”, la alianza de clases con la llamada “burguesía nacional” y la separación de la revolución en rígidas etapas. Además, desde los años 50 en adelante, el “leninismo” de Codovilla y Ghioldi se fue convirtiendo en sinónimo de “tránsito pacífico” al socialismo y oposición a toda lucha armada (a pesar de que Ghioldi había participado en 1935 en la insurrección fallida encabezada por Luis Carlos Prestes en Brasil).

Todo el emprendimiento de Roque Dalton en Un libro rojo para Lenin constituye una crítica frontal y radical, punto por punto, parte por parte, de esta versión de “leninismo” divulgada y custodiada en nuestras tierras por Codovilla y Ghioldi.

En segundo lugar, en América Latina el líder del Partido Comunista uruguayo (PCU) Rodney Arismendi elaboró una versión más refinada y meditada de “leninismo”. La suya fue una lectura más sutil y no tan vulgar como la de Codovilla y Ghioldi —lo que le permitió cierto diálogo con la vertiente guevarista como el mismo Roque reconoce en su otro libro Revolución en la revolución y la crítica de derecha—, aunque el dirigente uruguayo compartiera en términos generales el mismo paradigma político que los dos dirigentes de Argentina. Completar acá qué dice Arismendi.

En tercer lugar, y ya bajo la estrella de la Revolución Cubana, la pedagoga chilena Marta Harnecker intentará una nueva aproximación a Lenin desde América Latina. Lo hará desde la óptica política y epistemológica althusseriana, ya que Marta ha sido durante años una de las principales alumnas y difusoras del pensamiento de Louis Althusser en idioma castellano y en tierras latinoamericanas. Ese intento de lectura se cristalizará en la obra La revolución social (Lenin y América Latina), de algún modo deudora de obras previas como Táctica y estrategia; Enemigos, aliados y frente político, así como de la más famosa de todas: Los conceptos elementales del materialismo histórico.

La obra pedagógica de Harnecker, mucho más apegada a Lenin que los anteriores intentos etapistas de Codovilla, Ghioldi o Arismendi, tiene un grado de sistematicidad mucho mayor que la de Roque Dalton. Sin embargo, por momentos los esquemas construidos por Marta rinden un tributo desmedido a situaciones de hecho, coyunturales. Por eso sus libros teóricos van de algún modo “acompañando” los procesos políticos latinoamericanos. Así, perspectivas políticas determinadas se convierten, por momentos, en “modelos” casi universales: lucha guerrillera —como en Cuba— en los 60; lucha institucional y poder local —como en Brasil y Uruguay— en los 80 y 90; procesos de cambios radicales a través del ejército —como en Venezuela— desde el 2000.

El libro de Roque, sin duda menos sistemático y con menor cantidad de referencias y citas bibliográficas de los escritos de Lenin que estos manuales, posee sin embargo una mayor aproximación al núcleo fundamental del Lenin pensador de la revolución anticapitalista. La menor sistematicidad es compensada con una mayor frescura y, probablemente, con una mayor amplitud de perspectiva de pensamiento político.

En cuarto lugar, debemos recordar la operación de desmontaje que desde comienzos de los años 80 pretendieron realizar los argentinos (por entonces exiliados) Juan Carlos Portantiero, Ernesto Laclau y José Aricó, entre otros. Toda su relectura de Gramsci en clave explícita y expresamente antileninista, constituye un sutil intento de fundamentar su pasaje y conversión de antiguas posiciones radicalizadas a posiciones moderadas (esta referencia vale para Portantiero y Aricó, no así para Laclau, quien nunca militó en la izquierda radical sino en la denominada “izquierda nacional”, apoyabrazos progresista del populismo peronista).

Concretamente, el ataque a Lenin (acusado de “blanquista”, “jacobino” y “estatalista”) y la manipulación de Gramsci (resignificado desde el eurocomunismo italiano y el posmodernismo francés) cumplen en los ensayos de Portantiero, Aricó y Laclau el atajo directo para legitimar con bombos y platillos “académicos” su ingreso alegre a la socialdemocracia, tras la renuncia a toda perspectiva anticapitalista y anticapitalista. No podían realizar ese tránsito sin ajustar cuentas con la obra indomesticable de Lenin, hueso duro de roer, incluso para los académicos más flexibles y más hábiles.

El libro de Roque, pensado para discutir con el reformismo y el oportunismo de “la derecha del movimiento comunista latinoamericano”, está repleto de argumentos que incluso les quedan grandes a las apologías parlamentaristas y reformistas de estos tres pensadores de la socialdemocracia.

En quinto lugar, no podemos obviar el reciente intento de John Holloway y sus seguidores latinoamericanos por responsabilizar a Lenin de todos los males y vicios habidos y por haber: sustitucionismo, verticalismo, autoritarismo, estatalismo, etc., etc., etc. La “novedad” que inaugura el planteo de Holloway consiste en que realiza el ataque contra las posiciones radicales que se derivan de Lenin con puntos de vista reformistas pero…, a diferencia de los antiguos stalinistas prosoviéticos o de los socialdemócratas, él lo hace con lenguaje pretendidamente de izquierda.

La jerga pretendidamente libertaria encubre en Holloway un reformismo poco disimulado y una impotencia política mal digerida o no elaborada (extraída de un esquema académico demasiado abstracto de la experiencia neozapatista, caprichosamente despojada de toda perspectiva histórica o de toda referencia a las luchas campesinas del zapatismo de principios del siglo XX, que poco o nada interesan a Holloway). Toda la crítica de Roque Dalton golpea contra este tipo de planteos académicos al estilo de Holloway (o de sus seguidores igualmente académicos), aunque por vía indirecta, ya que al redactar su polémico collage Roque pretendía cuestionar posiciones más ingenuas, menos sutiles y, si se quiere, más transparentes en sus objetivos políticos.

Finalmente, a la hora de parangonar la lectura de Roque con otras lecturas latinoamericanas sobre Lenin, nos topamos con el reciente análisis de Atilio Borón. Este autor acude al ¿Qué hacer? para analizarlo, interrogarlo y reivindicarlo desde la América Latina contemporánea.

No es casual que, como Roque Dalton, Borón llegue a una conclusión análoga cuando señala a Fidel Castro como uno de los grandes dirigentes políticos que han comprendido a fondo a Lenin. Particularmente, hace referencia a la importancia atribuida por Lenin al debate teórico y a la conciencia y lo parangona con el lugar privilegiado que ocupa la “batalla de las ideas” en el pensamiento de Fidel.

Después de la rebelión popular argentina de diciembre de 2001, Borón analiza las tesis del ¿Qué hacer? y las emplea para polemizar con el “espontaneísmo”, sobre todo de John Holloway, quien de hecho clasifica a Lenin como un vulgar estatista autoritario. También polemiza con la noción deshilachada y difusa de “multitud” de Toni Negri, quien cree, erróneamente, que toda organización partidaria de las clases subalternas termina subordinando los movimientos sociales bajo el reinado del Estado. Crítico de ambas interpretaciones —la de Holloway y la de Negrí—, Borón sostiene que gran parte de las revueltas populares de comienzos del siglo XXI han sido “vigorosas pero ineficaces”, ya que no lograron, como en el caso argentino, instaurar un gobierno radicalmente distinto a los anteriores ni construir un sujeto político, anticapitalista y antiimperialista, perdurable en el tiempo.

En este tipo de lecturas, el leninismo de Borón mantiene una fuerte deuda con las hipótesis históricas del dirigente comunista uruguayo Arismendi, a quien cita explícitamente, aunque en el caso del argentino esas conclusiones a favor de un comunismo democrático estén completamente despojadas de todo vínculo con el stalinismo.

De la misma forma que el salvadoreño, en su trabajo sobre Lenin el argentino cuestiona “las monumentales estupideces pergeñadas por los ideólogos soviéticos y sus principales divulgadores”. Si bien Borón y Dalton se esfuerzan por delimitar la reflexión de Lenin de aquello en lo que derivó posteriormente en stalinismo, depositan sus miradas en aristas algo disímiles. Por ejemplo, mientras Borón critica —siguiendo a Marcel Liebman— la “actitud sumamente sectaria” de Lenin durante el período 1908-1912, Roque defiende aquellos escritos de Lenin, duros, inflexibles, propiciadores de la clandestinidad, del “partido obrero de combate” e incluso de la guerrilla.

Pensar (y actuar) más allá de la institucionalidad y el progresismo

Las reflexiones Un libro rojo para Lenin tienen vasos comunicantes con todas estas iniciativas intelectuales pero poseen, además, una densidad específica y propia.

La propuesta política de Roque, atravesada, sí, por las esperanzas ardientes de los años 60 e inflamada, también, por el huracán continental que provocó en sus primeros años la Revolución Cubana, posee, sin embargo, una impactante actualidad. Si bien es cierto que el “espíritu de época” del cual se nutre Roque al escribir no es exactamente el nuestro, también es verdad que su libro-collage pone sobre la mesa un problema que permanece todavía irresuelto. ¿Cómo pensar en América Latina los cambios radicales más allá de la institucionalidad sin abandonar, al mismo tiempo, la organicidad revolucionaria anticapitalista?

Es decir, ¿cómo volver a colocar en el centro de las discusiones, los proyectos y las estrategias revolucionarias latinoamericanas del siglo XXI el problema del poder, abandonado, eludido o incluso negado durante un cuarto de siglo de hegemonía neoliberal?

Roque provoca, molesta, incomoda. Se ríe y burla de los acomodaticios. Se mofa de las burocracias partidarias. Se toma en solfa la adustez de los discursos académicos que citan mucho para no decir nada.

El libro de Roque también sirve para pensar las derrotas de las revoluciones latinoamericanas desde la izquierda, sin hacer tabla rasa con el pasado de lucha (como nos han propuesto a lo largo de estos años tantos conversos y arrepentidos, convertidos súbitamente en funcionarios de traje, reloj caro y corbata). Repleto de ironía, permite además hacer un balance meditado y reflexivo, rechazando el desarme político-ideológico que presupone la historiografía de “tierra arrasada”, tan en boga durante los años 80 y 90, donde se culpaba a la izquierda revolucionaria por los golpes de estado, las desapariciones de personas, la inestabilidad política, etc., etc.

Además de todos estos aportes, el libro de Roque nos puede permitir ensayar un balance crítico de las experiencias fallidas o truncas de los progresismos, luego de la denominada “transición a la democracia” de los 80, superado ya el neoliberalismo de los años 90 y después del gatopardismo “progresista” que se inicia a partir del año 2000.

Roque Dalton, Lenin y el socialismo del siglo XXI

Por todo esto creemos no equivocarnos al afirmar que el ensayo-collage-poema inconcluso Un libro rojo para Lenin, heredero de Mariátegui y del Che, dedicado a Fidel Castro y dirigido a las nuevas generaciones de militantes por el socialismo, constituye uno de los principales clásicos del marxismo latinoamericano. Debería estudiarse en todas nuestras escuelas de formación política.

Su lectura no puede ni debe ser pasiva. Sumergirse en sus poemas irónicos, en sus textos teóricos, en sus documentos políticos, implica hacer hablar a Roque y a los interlocutores que él eligió para, acompañando a Lenin, construir su obra polifónica. Hasta tal punto Roque lo fue construyendo como un diálogo infinito que en sus páginas aparecen también sus oponentes, personajes inventados que, desde el horizonte de la vieja izquierda metropolitana y eurocéntrica, intentan poner en duda la lectura leninista en clave latinoamericana que su autor nos propone.

Si bien es innegable que los personajes del diálogo-collage son múltiples, también es evidente que ese elenco numeroso cuenta con dos protagonistas centrales e inequívocos: Lenin y Roque, Roque y Lenin. Ambos miembros activos de nuestra cofradía antiimperialista y anticapitalista. Hacerlos hablar significa incorporarlos al juego, involucrarlos en la resolución de nuestros desafíos políticos actuales y nuestros interrogantes abiertos.

Insertado en lo más rico y original del pensamiento rebelde latinoamericano, este texto constituye una invitación exquisita para dialogar en voz alta con estas dos personalidades entrañables teniendo en mente no sólo el aprendizaje de los errores y aciertos del socialismo del siglo XX sino también, y principalmente, lo que significará el socialismo revolucionario del siglo XXI.

Néstor Kohan

Tomado de www.kaosenlared.net


miércoles 20 de mayo de 2009

CHÁVEZ RECIBE A PRESIDENTE ELECTO SALVADOREÑO


Tomado de www.aporrea.org


19 de mayo 2009. - El mandatario electo de la República de El Salvador, Mauricio Funes, llegó al Palacio de Miraflores, donde fue recibido por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, para tratar temas inherentes a las relaciones bilaterales de los dos países en esta nueva etapa de la historia salvadoreña.

Mauricio Funes ganó las elecciones presidenciales de pasado 15 de marzo, siendo abanderado por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), victoria que acabó con 20 años de mandato de la derechista Alianza Republicana Nacionalista. La toma de posesión está prevista para el próximo primero de junio.

El presidente salvadoreño fue recibido en horas de la tarde por el canciller Nicolás Maduro en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, donde llegó acompañado de su esposa Wanda Pignato de Funes, el vicepresidente electo Salvador Sánchez Cerén, el coordinador general del FMLN Medardo González, el diputado Hugo Martínez, y los asesores Hato Hasbune y Juan Soto.

Funes es un periodista, graduado en la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas", con una extensa experiencia en medios salvadoreños, destacándose por un ejercicio crítico e independiente de la profesión por lo que fue objeto de persecución de los militares de extrema derecha.

Fue uno de los primeros periodistas en El Salvador que institucionalizó foros de discusión y reflexión sobre los hechos ocurridos en ese país, en estos foros participaron todas las corrientes ideológicas permitiendo la difusión de información imparcial con una visión alternativa para beneficio del pueblo salvadoreño.

martes 19 de mayo de 2009

COMUNICADO DE HUGO CHÁVEZ TRAS EL FALECIMIENTO DEL CAMARADA BENEDETTI.


18 de mayo 2009. - El Gobierno Bolivariano de Venezuela, se une al dolor que embarga hoy al mundo entero, ante la desaparición física de nuestro compatriota, poeta, camarada y amigo Mario Benedetti.

En esta hora de tristeza, queremos expresar nuestra más profunda palabra de solidaridad al hermano Pueblo uruguayo y al mundo, por la sensible partida del escritor y poeta que fuera en vida un hombre comprometido con la causa de la humanidad. Su pluma, sus ideas, su mérito como militante de la palabra quedarán impresos para siempre en la memoria de nuestro Pueblo Suramericano.

Los hombres no trascienden más que por sus obras y por el bien que dejan a su tierra; en este sentido, son infinitas las enseñanzas del compañero Benedetti, aprendimos con él, -entre muchas otras cosas-, a no dejar caer los parpados, pesados como juicios; una frase que sintetiza su hacer, pues vivió siempre vigilante de su entorno y profundamente comprometido con la realidad de todos los Pueblos de Nuestra América.

Con palabras proféticas, dijo desdichas y miedos, señaló lo terrible, pero también defendió a tiempo las alegrías y esperanzas de los suyos, respondiendo a esa aguda conciencia que fue plasmada en su obra como fina comprensión de la realidad del hombre y mujer común, de nuestros Pueblos, es ése el legado que trasciende y a la vez, el consuelo que nos deja.

Alí Primera, otro cantor del Pueblo lo dijo con certeza: los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos, por eso, no decimos adiós, sólo hasta siempre a un compañero, camarada y amigo del mundo entero, que alzó su palabra como arma de combate, y convirtió sus versos en cantos a la vida y la esperanza. De esa manera será recordado en el porvenir.

Vaya para su familia, sus amigos y seres queridos, toda nuestra solidaridad junto el sentimiento fraterno de quien siempre llevará en su corazón a un ser tan amado como el camarada Mario Benedetti, a quien honraremos leyéndolo con pasión revolucionaria y dejándole saber al mundo, que el Sur también existe.

Ahora más que nunca, Maestro, nuestra misión es y será Defender la Alegría: defenderla del pasmo y las pesadillas / de los neutrales y de los neutrones / de las dulces infamias / y los graves diagnósticos.

¡Ni un solo minuto de silencio por Benedetti! ¡Todos los millones de aplausos y cantos en honor a su ejemplo y obra!


Hugo Chávez Frías


www.aporrea.org

lunes 18 de mayo de 2009

FALLECIÓ EL POETA Y COMPAÑERO BENEDETTI


El escritor uruguayo, Mario Benedetti, falleció este domingo en Montevideo a la edad de 88 años, tras padecer de una patología intestinal crónica que los últimos meses agravó su estado de salud.

"Falleció mientras dormía en su domicilio y en profunda paz. De a poquito dejó de respirar", dijo su secretario Ariel Silva, minutos antes que los medicos firmaran el acta que certificaba su muerte.

Luego de concerse la muerte del célebre escritor, el gobierno uruguayo decretó duelo nacional y dispuso que su velatorio se desarrolle con honores patrios desde las 12H00 GMT del lunes en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, sede del Congreso, señaló el vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa.

El pasado 6 de mayo, luego de 12 días de hospitalización, el escritor fue dado de alta, ya que según informaron sus familiares, había "respondido excelentemente al tratamiento médico instituido, lo que determinó que se otorgara el alta a domicilio".

En aquel momento, se informó que el escritor se retiraba "estable, lúcido y que no requería otras medidas médicas salvo a las que era sometido antes de ser internado".

El escritor estuvo hospitalizado cuatro veces el año pasado en Montevideo debido a diversos problemas físicos.

En su última aparición pública, en diciembre de 2007, Benedetti fue condecorado con la Orden Francisco de Miranda por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en un acto que se celebró en la Universidad de la República, en Montevideo.

Ese día Benedetti, que ya presentaba un estado físico deteriorado, fue saludado con una ovación de varios minutos en una abarrotada sala de actos de la universidad.

Benedetti fue autor de más de ochenta libros de poesía, novelas, cuentos y ensayos, así como de guiones de cine, fue galardonado con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1999), el Premio Iberoamericano José Martí (2001) y el Premio Internacional Menéndez Pelayo (2005).

Su última obra publicada, el poemario "Testigo de uno mismo", fue presentada en agosto del año pasado.

Antes de su último ingreso, Benedetti estaba trabajando en un nuevo libro de poesía cuyo título provisional es "Biografía para encontrarme".

Al conocerse de la noticia de su muerte medios internacionales resumieron la noticia con estas palabras: "El escritor Mario Benedetti murió hoy en Montevideo y dejó huérfana a la literatura uruguaya y latinoamericana de uno de sus poetas y narradores más prolíficos, venerado por generaciones por su ética social y su melancólico canto a la vida".

Benedetti abordó todos los géneros literarios, en los que reflejó una mirada crítica de izquierda que le llevaría al exilio y a ser, hasta sus últimos días, un firme detractor de la política exterior de Estados Unidos.

Sus poesías fueron cantadas por autores como Joan Manuel Serrat, Daniel Viglietti, Nacha Guevara, Luis Pastor o Pedro Guerra, y sus novelas más famosas llevadas al cine, como "La tregua" (1974) o "Gracias por el fuego" (1985), a cargo del director argentino Sergio Renán.

Este exponente por antonomasia de la llamada generación uruguaya de 1945, la "generación crítica", nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros, en el Departamento de Tacuarembo.

En 1928 comenzó sus estudios primarios en el Colegio Alemán de Montevideo, donde, según contaba el propio Benedetti, gustaba de escribir en verso las lecciones e incluso sorprendió a sus maestros con un primer poema en ese idioma.

Antes de dedicarse a la escritura, Benedetti hizo de taquígrafo, cajero, vendedor, librero, periodista, traductor, empleado público y comercial, oficios que supusieron un contacto con la realidad social de Uruguay que fue determinante a la hora de modelar su estilo y la esencia de su escritura.

Entre 1938 y 1941 residió en Buenos Aires y en 1945 ingresó en el semanario Marcha como redactor y publicó su primer libro, "La víspera indeleble", de poesía.

Residió en París entre 1966 y 1967, donde trabajó como traductor y locutor para la Radio y Televisión Francesa, y luego de taquígrafo y traductor para la UNESCO.

En 1968 fundó en La Habana el Centro de Investigaciones Literarias de la Casa de las Américas, que dirigió hasta 1971, y encabezó el Departamento de Literatura Latinoamericana de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de Montevideo, entre 1971 y 1973.

En los setenta desarrolló una intensa actividad política, como dirigente del Movimiento 26 de Marzo, del que fue cofundador en 1971 y al que representó en el Frente Amplio, coalición izquierdista que alcanzó el poder en 2005.

Su obra

En una época trepidante, el escritor uruguayo publicó obras como "Esta mañana y otros cuentos" (1949), "Poemas de oficina" (1956), "Ida y vuelta" (1958) y "La tregua" (1960).

En 1949 Benedetti avanzó en su carrera periodística con su labor en la destacada revista literaria Número, compaginando al tiempo sus tareas de crítico con una carrera imparable como escritor.

Con el golpe militar de 1973 renunció a su cargo universitario y se exilió, primero en Argentina y después en Perú, donde fue detenido, deportado y amnistiado.

Benedetti se instaló en Cuba en 1976 y un año más tarde se trasladó a Madrid, donde permaneció hasta 1985, cuando, con el fin de la dictadura uruguaya, puso fin a doce años de exilio.

Entre las obras de esta época aparecen "Letras del continente mestizo" (1967), "Inventario 70" (1970), "El escritor latinoamericano y la revolución posible" (1974) y "Con y sin nostalgia" (1977).

Su obra teatral "Pedro y el capitán" (1979) fue representada en Madrid en 1981 y un año después aparecieron sus "Cuentos" y la novela "Primavera con una esquina rota".

En 1984 publicó "Geografías" y "El desexilio y otras conjeturas" y tres años después, tras volver a Uruguay, se convirtió en miembro del Consejo Editor de la revista de izquierdas Brecha.

De 1985 data su colaboración con Joan Manuel Serrat en el disco "El sur también existe".

A partir de entonces su producción es imparable, con títulos como "Despiste y franquezas" (1991), "La borra del café" (1993), "Andamios" (1996) y los poemarios "Mas acá del horizonte" (1997) y "La vida, ese paréntesis" (1998).

En la década siguiente aparecieron "El porvenir de mi pasado" (2003), "Memoria y esperanza, un mensaje para los jóvenes" (2004) y los poemarios "El mundo que respira" (2001), "Existir todavía" (2004) y "Vivir adrede" (2007), entre otros.

Numerosas distinciones

Benedetti recibió numerosas distinciones, entre ellas la Medalla Haydee Santamaría del 30 aniversario de la Casa de las Américas en La Habana (1989) y la Medalla Gabriela Mistral del Gobierno chileno (1996).

Además, el premio León Felipe de España a los valores cívicos (1997), el Iberoamericano José Martí y el Internacional italiano de Literatura La Cultura del Mar, ambos en 2001, año en que también fue nombrado "Ciudadano Ilustre de Montevideo".

El escritor, doctor Honoris Causa por universidades de España, Uruguay y Argentina, quedó viudo en 2006 de Luz López Alegre, con quien se había casado en 1946.

En 2007 fue condecorado con la Orden Francisco de Miranda en grado de 'generalísimo' por el Gobierno venezolano y en 2008 obtuvo el I Premio ALBA del Fondo Cultural de la Alternativa Bolivariana para las Américas en la categoría de Letras.

Tomado de www.rebelión.org

viernes 8 de mayo de 2009

"CUANDO SEPAS QUE HE MUERTO NO PRONUNCIES MI NOMBRE".


Este 10 de mayo se cumplen 34 años del asesinato del mejor poeta centroamericano que la historia parió. Eternos Indocumentados, estando inspirado en su amplio legado, no podía quedarse atrás en su recuerdo. Humildemente hemos dedicado una pequeña biografía de nuestro insigne poeta.

De antemano queremos pedir disculpas por el tiempo que tenemos de no publicar artículos, propiedad de nuestros colaboradores y administradores. Los motivos eufóricos, económicos, migratorios y, hasta cierto punto, políticos, han amainado nuestros posteos, pero les anticipamos que desde ahora, nuestro blog seguirá sonando.

Luego del histórico triunfo electoral de nuestro pueblo, allá en El Pulgarcito, las cosas vemos que van caminando por el camino que hombres y mujeres, como: Aquino, Farabundo, Ama, Marcial, ShaficK y Dalton se trazaron; por tanto, hoy más que nuca y sin mesura, les dejamos esta biografía de nuestro mejor poeta, para que la disfruten y compartan:

Roque Dalton García, nació el 14 de mayo de 1935 en San Salvador (El Salvador), tres años después de la insurrección campesina, que violentamente había sido suprimida y dejado como saldo más de 32,000 indígenas y obreros muertos, entre ellos a nuestro gran Farabundo Martí.

Sus padres fueron, el caza fortunas y millonario estadounidense Winal Agustin Dalton y la humilde capitalina enfermera, María García Medrano. Según lo refirió Huezo Mixco, en unos de sus libros, aquella improbable relación entre dos personas provenientes de dos mundos socialmente tan dispares, ocurrió fortuitamente, cuando Mr. Dalton fue internado en el Hospital Rosales a raíz de un altercado. María curó sus heridas, el millonario la cortejó y de esa unión nació, – como muy bien dice el poeta español, Enrique Falcón - el mejor poeta revolucionario de la historia centroamericana.

Roque, estudió en los mejores colegios católicos de la capital salvadoreña, ayudado económicamente por su padre y por la dificultosa asistencia solícita de su madre, una mujer muy cristiana.Cuando Roque cursaba los primeros años de escuela, ya destacaba como alumno sobresaliente, ganándose así la simpatía de los jesuitas que dirigían los colegios por los que pasaba.
En esos mismos años y cuando la segunda guerra mundial terminaba, en El Salvador, el escenario cultural y literario, a consecuencia de los años de represión militarista, se iba transformando, pasando desde un simple antifascismo, hasta el tan anhelado socialismo. De todo esto, Roque nunca pasó inadvertido.

A principios de 1950 nace la generación comprometida, en la que Roque años más tarde formaría parte, con un núcleo de escritores bastante nutrido, entre los que destacan Álvaro Menéndez Leal, Ítalo López Vallecillos y Waldo Chávez Velasco. En 1953, cuando ya Dalton llevaba algunos años escribiendo poesía, recibe el primer reconocimiento público, de parte de su profesor de literatura, el jesuita, Alfonso de María Landarech.
Cuando el incipiente poeta termina su bachillerato, en marzo de ese mismo año, decide viajar a Chile para estudiar abogacía, ayudado en parte por los jesuitas, a la Universidad Católica de la misma congregación. Poco tiempo pasaría allí, ya que a los 6 meses decide cambiarse a la universidad estatal, lugar donde desarrollaría sus aptitudes intelectuales y políticas.

Para esos meses de universitario en Suramérica, y colaborando para la revista de su universidad, intenta entrevistar al famoso muralista y comunista mexicano, Diego Rivera. En Radio Habana, años más tarde, contaría Dalton que, antes de la entrevista, el muralista le preguntó: por su edad y por sus cocimientos del marxismo; Dalton respondió que tenía 18 años y que nunca había leído esa filosofía alemana. El mexicano, furioso le echó del salón donde se desarrollaría la entrevista, diciéndole que tenía 18 años de ser un imbécil. Este golpe moral, marcaria el resto de su vida y lo obligaría a estudiar a fondo los libros de Carlos Marx.
Un año más tarde, “el unicornio azul” regresa al “pulgarcito”, y continúa sus estudios en la Universidad Nacional, destacando como periodista y como uno de los intelectuales más importantes del país, resultando incomodo para el gobierno y los sectores derechistas. En estas fechas le nace la fama, de poeta comprometido con la izquierda radical.Para 1957, y a base de su reconocida trayectoria literaria, viaja a Moscú como representante universitario, al sexto congreso mundial de la juventud; es ahí donde conoce al turco Nazim Hikmet, al premio nobel de literatura, Miguel Ángel Asturias, al fundador del Frente Sandinista, Carlos Fonseca, y al recientemente galardonado con el Premio Cervantes, el argentino Juan Gelman. Ese mismo año se afilia al Partido Comunista Salvadoreño, PCS.

En san Salvador, el 15 de diciembre de 1959 Roque es apresado por primera vez, luego de haber abucheado, como líder estudiantil, un desfile militar que conmemoraba el golpe de estado de 1948. Cobró su libertad el 7 de enero de 1960.








Meses después de su primera captura, contrae nupcias con su amiga de infancia Aida Cañas, con quien además procreó tres hijos Roque Antonio, Juan José y Jorge. El primero caería combatiendo como guerrillero del FMLN, en las heroicas montañas de Chalatenango en 1981. Los otros dos se dedican al periodismo y al cine respectivamente.

Ese mismo año el gobierno salvadoreño, presidido por el coronel Lemus, arrecia su represión militar contra sindicatos y estudiantes, Dalton al verse amenazado se esconde, pero el 13 de octubre es descubierto y capturado nuevamente por la Policía Nacional. Los estudiantes, familiares y amigos presionan al gobierno para que lo dejen en libertad, pero Lemus, niega tenerlo en su poder. Finalmente acepta que, se encuentra en las bartolinas capitalinas a espera de sentencia, imputándole los delitos de rebelión y sedición.

Antes de diciembre con un golpe de estado, cae el gobierno, y Dalton recupera su libertad, pero pocos meses más tarde y El Salvador con nuevo gobierno, este es expulsado del país. Dalton se refugiará en México. Años más tarde, un oficial de alto rango de la policía, comunicaría que Roque en prisión había sido condenado a la pena de muerte.

Estando en México, se inscribe en la Universidad Autónoma UNAM, en la carrera de antropología. En esta carrera llega a conocer profundamente la cultura mesoamericana. Para estas fechas, publica su primer libro profesional, La ventana en el rostro. Viviendo en la capital azteca, conoce al escritor Eraclio Zepeda, con quien llega a tener gran amistad.

Cuando empieza a viajar a Cuba, como representante político del PCS, por las amistades que ahí tiene, y seducido por la revolución, decide trasladar su domicilio al país caribeño. En esos días comienza su relación con Casa de las Américas. En esta sede cultural, publica El turno del ofendido, llegando a recibir mención honorifica. En este país, además de adiestrarse en el universo literario, lo hace en el campo militar.

Con el apoyo de Cuba en 1964, y bajo los lineamientos del PCS, regresa clandestinamente a El Salvador para participar en la organización de la lucha armada. Pero la vida bohemia de Roque, mas la ayuda de la C.I.A. al gobierno salvadoreño, facilitaría su recaptura. Es trasladado al centro penitenciario de Cojutepeque, donde pasa 2 meses recluido, y a raíz de un fuerte seísmo que derribó los muros de la prisión, Dalton se fuga.

Luego de pasar un tiempo por Guatemala y México, en 1965 finalmente regresa a Cuba.


Después de haber realizado algunos viajes por Europa, como representante del PCS, decide radicarse con su familia en Praga (1966). En la capital checoslovaca, conoce al popularísimo Regis Debray, y entrevista al luchador salvadoreño afincado en Moscú, el dirigente obrero-campesino, Miguel Mármol, que milagrosamente se había salvado del genocidio del 32, y que en esa época se encontraba de viaje por el centro de Europa.

En Praga termina, Taberna y otros lugares, libro que a posteriori fuera premio internacional de Casa de las Américas, su principal y obra maestra.

El 1968, Roque, que veía para esos años la lucha armada como única solución al conflicto salvadoreño, cuestiona duramente la posición quietista de los líderes del PCS, tildándolos de pusilánimes. Meses después solicita su exclusión del PCS, y vuelve con su familia a Cuba.

Ese mismo año entrevista al poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, y rompe además su relación con Casa de las Américas (1970). Al dejar la institución, pasa a trabajar para la Agencia de Prensa Latina; estando en la APL, en 1972, viaja por Francia, Vietnam, Corea del norte y Chile. En su llegada a París, conoce al marxista, Salvador Cayetano Carpio, conocido como comandante Marcial, y máximo fundador de las Fuerzas Populares de Liberación FPL, “Farabundo Martí”. Las FPL habían nacido del seno del PCS, y su ideología también era de corte, marxista leninista.

El poeta revolucionario, para esas fechas, ya buscaba incorporarse a la lucha guerrillera latinoamericana, de hecho al comandante Marcial le solicitó ingresar a las FPL, pero este le recomendó que sería más útil como propagandista marxista, que combatiente militar.Días después a la entrevista con Marcial, y por medio del gobierno cubano, se reúne con el comandante Sebastián, o Alejandro Rivas Mira, miembro fundador del entonces naciente grupo guerrillero salvadoreño de ideología socialdemócrata, Ejército Revolucionario del Pueblo ERP. Cuba estaba ya apoyando esta organización, pero necesitaba un enlace de confianza. El enlace sería pues, Roque Dalton.

El día de navidad de 1973, Roque regresa de nuevo clandestinamente a El Salvador, para incorporarse al ERP, como asesor en materia de comunicación político-militar, bajo el seudónimo de Julio Delfos Marín o Julio Dreyfus. Su rostro ya no era el mismo, había sufrido un cambio de imagen. Dalton se había sometido a una cirugía plástica, practicada por el equipo médico que preparó el ingreso del Che Guevara, a Bolivia.

A poco más de un año de haber iniciado su labor como asesor y propagandista del grupo guerrillero, junto a la combatiente Lil Milagro y Armando Arteaga, es secuestrado por el mismo grupo insurgente en el que militaba. Infundadamente fueron acusados de conspiración y subordinación. La primera, compañera sentimental del poeta, quedó en libertad, pero días después, desertó de la organización y se refugió en la Resistencia Nacional RN. Roque y Arteaga continuaron secuestrados por más de un mes.
El 5 de mayo se les inició el “juicio sumario”, imputándoles otro impúdico cargo: colaborar con la CIA. En este improvisado juicio fueron sentenciados ambos al fusilamiento, cuya ejecución sucedió la mañana del 10 de mayo de 1975.

Luego de los asesinatos abandonaron sus cadáveres en el lugar conocido como el playón, al sur de la capital. Los restos de Roque y Arteaga nunca fueron encontrados ya que fueron devorados por perros y las aves de rapiña.Los asesinos de Dalton, que en principio se consideraban ideológicamente “socialdemócratas” y ahora de Derechas, son los pérfidos ex comandantes: Joaquín Villalobos, Rivas Mira, Eduardo Sancho, y Vladimir Rogel. Los dos primeros, decidieron la ejecución.
Atilio, seudónimo de Villalobos, en 1993 concedió una entrevista a cerca del asesinato a Juan José Dalton, que fue publicada en el periódico Excélsior de México. En esta entrevista aunque reconoció que el crimen fue “un error de juventud” no mostró arrepentimiento ni mucho menos pidió disculpas a sus familiares.Atilio, “paradójicamente”, quien acusó a Dalton de colaborar para la C.I.A., hace unos años atrás trabajó en México como asesor militar de Vicente Fox, para desaparecer al ejército Zapatista de Liberación Nacional, y actualmente es quien asesora al gobierno ultraderechista colombiano, en la “derrota” de las FARC.

A 34 años de la desaparición física de Roque, sus asesinos aún no pagan por el crimen, pero desde este humilde blog, seguiremos denunciandolos, hasta que se haga justicia.
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre,
porque se detendría la muerte y el reposo. (RD)


¡¡ Roque Dalton vive !!

lunes 27 de abril de 2009

¡¡ FELICIDADES AL PUEBLO ECUATORIANO !!



El mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, ganó este domingo los comicios presidenciales en su país y fue ratificado en el poder con el 56 por ciento de votos, según un sondeo a pie de urna difundido hoy por la emisora de televisión Teleamazonas.

Según esa encuesta, Correa superó al ex gobernante Lucio Gutiérrez, que ocupó el segundo lugar de los comicios, entre los ocho aspirantes inscritos, con un 29 por ciento de los votos.

lunes 6 de abril de 2009

LA DEMOCRACIA DE HILARY CLINTON


Tamen :

Jorge Ramos, el "periodista estrella" del canal poseído por los caribeños de “Univisión”, escribe hoy en la LPG de las declaraciones que dio Hilary Clinton tocante a Hugo Chávez esta semana que pasó.

Esto fue lo que dijo la Clinton: “Nosotros obviamente tenemos muchos problemas con el presidente Chávez y la manera en que está maltratando a los venezolanos y a sus vecinos... Creemos que sería en el mejor interés de Venezuela promover una economía de libre mercado y no caer en políticas fallidas del pasado”.

En ese párrafo encierran todo lo que espera la élite gringa de los países hispanos y en la cual Hilary Clinton, quien es títere de la élite, fue impuesta a huevos sobre la administración Obama.

“Maltratando a los venezolanos” o sea, que ella infiere que Rafael Caldera y Andrés Perez trataban bien a los venezolanos, y los maltratados tienen que ser unos masoquistas porque se mantienen reeligiendo al maltratador… Hilary también dice que “maltrata a sus vecinos”, ¡puta! Hugo Chávez apoyó a Lugo, Morales, Correa, Fernández… y todos fueron elegidos presidentes sabiendo que el maltratador presidente venezolano apoyaba esos candidatos, o sea que esos países son igual de masoquistas.

“Promover una economía de libre mercado y no caer en políticas fallidas del pasado” aquí la Clinton cae en redundancia porque la “política fallida” es el libre mercado, debido a este modelo es que al planeta s
e lo está llevando Judas por haber seguido esa política económica en donde un grupito, generalmente raza blanca, se enriqueció y la mara, generalmente indios, mestizos y negros, se empobreció. Y es política fallida del “libre mercad" la que pregona la élite gringa cuando ellos mismos están nacionalizando la banca, la industria automotriz, la industria de préstamos para viviendas y la industria de la construcción. O sea, los gringos quieren que el podrido “libre mercado” sea para nosotros mientras ellos se acoplan al socialismo… ¡qué huevos!

“Hay que entender que la democracia no es solo tener elecciones” dijo finalmente la Clinton. Yo lo entiendo así: “La democracia no sólo es tener elecciones sino elegir marionetas y títeres nuestros” . La élite gringa quiere que seamos como Afganistán donde tienen a su títere Karzhai, o Pakistán con su títere Zardari, o Iraq con Maliki, tres países violentos porque les han impuesto títeres…

Hoy salen con que democracia no es “solo votar” cuando ven que los pueblos no votan por los candidatos que ellos quieren imponer.

Lo que no publica Jorge Ramos, (cuando se domina la media es chiche hacer “periodista estrella” a cualquiera) un tipo que tiene una agenda escondida dictada desde Miami y la resaca colonial extranjera que domina Latinoamérica, es los avances que Venezuela, bajo Hugo Chávez ha logrado, avances que a raíz de sus 10 años como presidente de Venezuela ha logrado y que la BBC de Londres publicó. Pero como fiel doméstico, Ramos lo esconde.


Tomado de Cuscatlán

sábado 4 de abril de 2009

DESDE EL PUERTO DE ACAJUTLA NOS ESCRIBEN:



LOS OBREROS Y EL NUEVO GOBIERNO; CAMBIO REAL O COSMÉTICA PARTIDARIA?


Julio Canales/ Eternos Indocumentados/ juliomanuel@navegante.com.sv

La preocupación me embarga, paradójicamente, desde que el triunfo de los salvadoreños fue proclamado:

Las expectativas de mejoría económica son generales, amplísimas y llegan al nuevo gobierno desde los que menos piensan en política, hasta los que ya borrachos nos convertimos en politólogos, economistas, historiadores, estrategas de guerra, etc., pasando por los comerciantes y profesionales ahorcados por la banca privada de El Salvador; y hasta por los mareros.

Yo, como sabrán, obrero panadero de profesión, graduado como bachiller agrícola, ex estudiante de periodismo en la universidad, vendedor de computadoras, Cd´s piratas, casas para personas de clase media-baja, y ahora mecánico de la industria portuaria, todos en su orden del biorritmo económico que me desplazaba por el sub-empleo, estoy con un nudo en el estómago y con la cara de palo cuando los compañeros obreros me preguntan “¿cuándo nos van a dar las primeras líneas de cambio que vos contabas al medio día, con esos malos versos del marxismo que nos llenaban los ojitos de esperanza ante la explotación –palabra que dicen sin el menor canto de panfleto, sino real y bien aplicada – de estos hijos de puta?”

La referencia a “hijos de mujeres servidoras del sexo” la hacen por los contratistas que cobran caro, invierten nada, y pagan poco – poco digo por no decir una palabra soez, bueno, vale verga, pagan una mierda.

En CEPA, CEL, ANDA y las pocas instituciones que aún quedan como nacionales o autónomas, se ha literalmente regalado el dinero que generan. Por medio de una licitación, compiten por el contrato de servicios de mano de obra para mantenimiento, construcción, ejecución de proyectos, etc. En estas licitaciones, que generalmente las empresas competidoras tienen dentro de la lista de accionistas a los mismos directivos entre sí, se adjudica el contrato por el proyecto de una de las instituciones.

La empresa que prestará el nombre a una planilla de trabajadores no pone de su bolsa un mísero ladrillo, pues hasta las computadoras que usarán para calcular como le hueviarán las horas laboradas a la gente, se las paga el valor-hora cobrado a la institución.

La institución pública paga por valor-hora US$ 7.00. De este valor, la empresa privada, en teoría está obligada a multiplicar 8 horas diarias por lo que dure el proyecto, por ejemplo.

La empresa le descuenta de ese valor-hora al empleado US$ 0.15, del ISSS, US$ 16 de vacaciones, US$ 0.08 de aguinaldo, US$ 0.25 de una posible indemnización, US$ 0.06 de uniformes, US$ 0.06 de equipo de protección y US$ 0.74 de feriados, horas extras, salarios adicionales, día de la madre, etc.

Sumamos en costos, US$ 1.67. Este costo, recalco, es pagado por la institución estatal que proporciona, además, infraestructura, redes informáticas, telefonía, agua, energía eléctrica, repuestos, materiales, accesorios, nocturnidad sobre el valor hora, etc., etc., etc,.

Si la empresa privada cobra US$ 7.00, y gasta US$ 1.67, tiene US$ 5.33 para decidir cuánto pagar a su empleado, y aún teniendo una utilidad que el mismo estado le garantiza. Los salarios por hora en estas instituciones andan desde US$ 0.85 a US$ 1.10, por lo tanto la utilidad de la empresa anda por US$ 4.48 a US$ 4.23 por hora. Es decir, 4.48x 224 horas mensuales= US$ 1,568 mensuales por empleado – Los salarios de los compatriotas que dan su trabajo a las empresas que extraen facturaciones a las grandes instituciones nacionales (contratistas), andan alrededor de US$ 145.00 a US$ 190.00, es decir, en el menor de las utilidades por empleado la empresa se lleva del salario del empleado US$ 1,378.00 MENSUALES.

Si fueran 50 empleados, tendríamos facturaciones de alrededor de US$ 80,000.00 MENSUALES, llevándose de utilidad alrededor de US$ 70,000.00 MENSUAL, al dar a regañadientes los salarios de los obreros.

Si estos salarios fueran el reparto de la mitad de la utilidad de la contratista y la otra mitad se lo ahorrara el Estado, nos evitaríamos de hacer préstamos internacionales y al mismo tiempo, tendríamos a gente con salarios dignos.

Se reactivaría la economía y se cortara de raíz la tercerización, tan nociva para la persona humana, como para las economías de los pueblos.

Para justificar este tipo de regalos del Estado a las contratistas, en su gran mayoría internacionales o de miembros directivos de fuera de El Salvador, se debilitaron los sindicatos haciéndoles como en el cuento de “el escorpión y la cucaracha”: Les hicieron cosquillas con las antenas para que ellos mismos se envenenaran.

Estos sindicatos, en ese momento, comandados por gallinas o turcos abusivos, fueron vendidos al poder del capital y siete años después aún nos dolemos. Sin embargo, reaparecen sinvergüenzamente hasta cinco grupos diferentes diciendo que son los representantes de CEPA, CEL, etc. “¿Que chivo va vos?…!!”, ya que la cena está servida quieren llegar a hartarse y otra vez, a través del gangerismo, oportunismo, sinverguenzadamente, en fin, lameculamente. Y nuevamente los sueños de cambio real y desprendimiento del estado de la tercerización peligran en manos de los pícaros del barrio.

Ya conociéndolos: ojo, si te dejas sos maje.

Ojalá que a Mauricio Funes y al FMLN no nos toque cantarle la de Serrat “…que Dios lo inspire y que Dios lo ampare, que éstos (los obreros) no se han enterado que Carlos Marx está muerto y enterrado.”

viernes 3 de abril de 2009

LA GESTAPO ESPAÑOLA DE BILBO TRAS LA CAZA DE INMIGRANTES.


Brutal intervención de la policia municipal de Bilbo, contra inmigrantes

El ayuntamiento, gobernado por PNV e IU, ha enviado a la policia municipal a desalojar a unos inmigrantes que pernoctaban en unos pabellones,uno de ellos, presa del pánico, se ha arrojado a la ria

Kaos.Euskal Herria |

www.kaosenlared.net/noticia/brutal-intervencion-policia-municipal-bilbo-contra-inmigrantes

Un total de 16 inmigrantes que pernoctaban en pabellones del barrio bilbaíno de Zorrozaurre han sido detenidos hoy por carecer de documentación y encontrarse en el país de forma irregular. Uno de ellos, presa del pánico, ante la contundente actuación policial se arrojó a la ría y tuvo que ser atendido por hipotermia.
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía, con apoyo de la Unidad de Intervención Policial y miembros de la Policía Local de Bilbao, realizaron esta mañana un control operativo en tres pabellones abandonados de Zorrozaurre, en el que se identificó a 21 personas que se encontraban pernoctando en el lugar. De ellas, 16 quedaron detenidas.

La Policía Local solicitó la colaboración de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de esta Comisaría Provincial para realizar un control operativo sobre la situación legal en España de estos ciudadanos.

Hipotermia
Los detenidos esta mañana proceden de Marruecos, Argelia, Costa de Marfil y Guinea Conakry. Durante el transcurso del operativo, uno de los jóvenes, al observar la presencia policial, se arrojó a la ría, regresando poco después a la orilla por indicación de los agentes. Tras ser
asistido por los servicios médicos de una leve hipotermia, se procedió a su detención por encontrarse en situación irregular.

Se han incoado los preceptivos Expedientes de Expulsión a los detenidos, dos de los cuales contaban ya con sendas resoluciones de expulsión, y serán repatriados a sus países de origen. Se están instruyendo las oportunas diligencias que serán remitidas a las autoridades competentes.

El ayuntamiento de Bilbo, que es gobernado por el PNV y "la izquierda plural" de IU, lleva ya en su curriculum demasiadas actuaciones represivas, en la que los agentes municipales actuan con gran contundencia, tocandoles en esta ocasion a inmigrantes, que dormian, donde buenamente podian.

martes 31 de marzo de 2009

CRISIS ECONÓMICA Y MIGRACIÓN.



Sus partidos políticos lacayos incrementan la represión contra todos los que exigen mejores condiciones de vida, pero cobija con enteco aprecio a los bancos. A los migrantes más represión, jurídica.
Txanba Payés Para http://www.kaosenlared.net/

La crisis económica agudiza la miseria en los países del Sur por culpa de esa injerencia incisiva de los países del Norte que, se han valido de un sinfín de estrategias económicas para ahogar aún más, esas economías que no dependían - ni dependen - de sí mismas para poder desarrollar las infraestructuras internas. Este parece ser el principal objetivo de los países, que se dicen desarrollados, ya se sabe que cuanto más débil, mejor se aprovecha la bestia de su presa.
La banca mundial está en crisis, el centro neurálgico del capitalismo se ha desquebrajado y ha saltado en añicos por todo el planeta. Este modo de producción ha demostrado que no es capaz, por sí solo, y, con sus “recetas económicas” de sacar a la inmensa mayoría de la población mundial, de la miseria. Es más, parece ser que, a más miseria, mejor funciona el capital. Este parecer ser también, su objetivo; cuanto más miserables y lábil se muestren las economías de los países del Sur mejor es para los del Norte ejercer “presión” sobre ellos. La bestia ya está lista y a punto para dar su último zarpazo a degüello sobre su presa.
Esta es la dinámica del capitalismo. Son ellos los responsables de que esta crisis económica golpee ya no sólo a los del Sur sino también a los países del Norte “desarrollado” esto hace que sus recetas se pongan en evidencia su incapacidad para salir del atolladero que ellos nos han metido. El capitalismo neoliberal junto con sus secuaces y sicarios del FMI nos dicen que ésta crisis puede provocar en algunos países conflictos sociales y guerras, poniendo en peligro – dicen – a la democracias.
Ahora se reúnen para tratar de salvar lo que no ha funcionado, la recuperación del sistema financiero internacional es uno de sus objetivos, y a los banqueros - nos dicen - habrá que ayudarlos porque de ellos depende su inquina e insania economía. El capitalismo no ha sido ni es capaz, como modo de producción, sacar a millones de la miseria. Quieren que este modo de producción se fortalezca y resurja otra vez para continuar con su macabro ofrecimiento de más miseria para millones de seres humanos en el planeta.
Mientras discuten ellos, cómo imponernos otra vez su modelo económico, miles de personas se ven obligados a salir de sus países a buscar una vida mejor lejos de su tierras. La migración que llega al estado español se encuentra ya no con alambrados en las fronteras, la mar también se pone en contra de los que quieren entrar en busca de una vida mejor.
La crisis ya no es sólo una crisis, es crisis en plural. Está en crisis todo lo que huele a capitalismo, todo. Y sigue siendo un cómplice permanente de las muertes de miles de niños en el mundo que ser produce por minutos. Sigue siendo cómplice de la muerte, en crisis, el capitalismo, como cuando estaba vilmente fortalecido. En el mundo mueren cada minuto, diez niños de hambre y por enfermedades que son curables. Quienes huyen de sus países, no quieren eso, se ven obligado a arriesgar sus vidas, el goteo incesante de los muertos por culpa de esa economía capitalista voraz, les empuja a salir en busca de algo mejor y se encuentran con el mar que se convierte en asesino natural e implacable con los migrantes.
Quienes huyen se encuentran con un sinfín de obstáculos por el camino, y obstáculos es lo que encuentran al llegar al destino final, y fatal. En el estado español hay una ley que impide que los migrantes entren legalmente por las fronteras. Esa ley de extranjería que fue impuesta por la extrema derecha española de Aznar, y que ahora el PSOE hace continuismo de ella y quiere endurecer todavía más. Esa ley es la que les obliga a arriesgar sus vidas. Los dos partidos españoles son los responsables directos de los cientos de muertos que arroja el mar a las costas, y son esos dos partidos los que hacen que ese goteo de cifras vaya en aumento.
Hoy las cifras nos hablan de cientos de víctimas en la mar por esa ley. Hoy, esas víctimas no han aparecido en ningún medio oficial, nadie ha ofrecido los datos que han hecho público La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), ni un sólo medio. “Se calcula que unos 2.900 'sin papeles' podrían haber desaparecido o perdido la vida en 2008 en su intento de llegar a España a través de las rutas clandestinas. Se puede llegar incluso a los 3.000 muertos en un año”.
No estamos, sin embargo, en elecciones ni mucho menos. Por eso la migración ha dejado de ser noticia para los partidos políticos, no asustan a la población con los tan manidos discursos contra los migrantes, porque están enzarzados en tapar sus corruptelas en pueblos y ciudades.
La crisis económica golpea tanto a los ciudadanos del Norte como a los del Sur. Con mucha más fuerza a los segundos. La migración es uno de los chivos expiatorios y los que pagan con creces esta crisis del capitalismo neoliberal. Sus partidos políticos lacayos incrementan la represión contra todos los que exigen mejores condiciones de vida, pero cobija con enteco aprecio a los bancos. A los migrantes les ofrece más represión jurídica, se les expulsa o, se les invita a auto-expulsarse.
El capitalismo ya no ofrece nada para mejorar la situación de millones de seres humanos en el planeta, y, en vez de buscar alternativas económicas a ese mercado despótico, nos dicen, que de ésta crisis, el capitalismo y su sistema financiero internacional, tiene que salir reforzado, ¿para qué quieren que salga reforzado el capitalismo? para que siga causando miles de muertes por el mundo y que el mar se convierta en cómplice asesino del capital. O para que los partidos políticos ¡hipócritas! españoles, se rasguen las vestiduras cuando la muerte en el mar de cientos de migrantes, les recuerda a ellos, PP y PSOE, que son, los únicos responsables.

Txanba Payés en Kaos en la Red