16/01/12

En memoria del Comandante Marcial y los 75,000 muertos del conflicto armado en El Salvador.

Hoy 16 de enero se cumplen 20 años de los llamados “Acuerdos de Paz” que pusieron el fin a la cruenta guerra que sufrió el país a partir -según muchos- de 1980.

Hay dos cosas que la mayoría de fanáticos jubilosos de los Acuerdos soslayan; el primero es el hecho que la guerra comenzó allá por 1970, cuando Marcial y las FPL se levantaron en armas contra la dictadura, además, casi simultáneamente, también había aparecido el ERP. Todos los muertos de 1970 a1980, al parecer no cuentan; el segundo es que El Salvador nunca tenido una paz real, porque las células de los Escuadrones de la Muerte, la exclusión, la pobreza, la prensa aliada del poder -y no del pueblo-, más la represión de parte de las autoridades continúan. Los Escuadrones, aunque no tanto como antaño, siguen asesinando y desapareciendo personas que consideran opuestas a la expansión de su modelo salvaje neoliberal y todo esto, con la bendición “divina” de los líderes católicos y protestantes.

La mayoría nunca conocimos cuales fueron las condiciones que el FMLN le exigió a la criminal Fuerza Armada gubernamental para que desistieran de seguir matando al pueblo. No las supimos. Tampoco conocimos las garantías que se negociaron para que evitar que se llegasen a violar los Acuerdos, y las penas que esto conllevaría. Cristiani, enjuiciado en España por no haber hecho nada para detener el asesinato de los jesuitas y dos de sus colaboradoras, apenas un año después de la firma, violó lo pactado en Chapultepec flagrantemente, cuando decretó la Ley de Amnistía, la cual dejaba impune a los militares asesinos.

Hay quienes van muy lejos, y dicen que la comandancia, y algunos mandos de mediano rango en la guerrilla que ingresaron con veinte y treinta años, se estaban haciendo unos viejos “cuarentones y cincuentones”, y que estaban cansados de andar “monteando”. Otros plantean el hecho- nada absurdo- que se rindieron. Los más “objetivos” en esto, dicen que fueron timados. Lo cierto es que a pesar de la escasa información que nos ha dado el Frente a todo pueblo salvadoreño, no nos deja claro qué fue exactamente lo que negociaron con la burguesía en las navidades de 1991.

Termino este escrito recordando que el Comandante Marcial, -máximo fundador de las FPL y en buena parte del FMLN histórico- en 1983, año de su “suicidio”, lejos de querer negociar una paz falsa como la actual, estaba preparando una gran ofensiva mucho más importante que la del 81 -y que quizá la del 89-. A sus 65 años de vida, las carceleadas, las torturas, el fuego cruzado y las hambreadas, lejos de debilitarlo lo fortalecían. Cada 16 de enero, el recuerdo del camarada Marcial y los 75,000 muertos, nacionales y extranjeros que ofrecieron sus vidas por un mejor El Salvador, se vendrán siempre a mi mente dejándome, -mas que una felicidad- una nostalgia de saber que perdimos la oportunidad de vengar a nuestros caídos, por la vía de la revolución.

Tony Segovia.